Historia de Huélago

Prehistoria

En 1934 el Austriaco Hugo Obermaier, profesor de la Universidad de Madrid, publicaba su trabajo “Estudios prehistóricos de la provincia de Granada”, donde daba a conocer los resultados de una serie de viajes y estudios realizados en 1916.

En su trabajo nos informa de un total de 14 yacimientos paleolíticos, pertenecientes a tres zonas bien delimitadas: yacimientos del Oeste de Iznalloz, yacimientos del los alrededores de Píñar y yacimientos de la región de Moreda. Dentro de esta última zona Obermaier daba noticias de haber encontrado, en el Llano de la Estación de Huélago, una estación prehistórica al aire libre, con abundancia de sílex paleolíticos, parte de los cuales pertenecían al Musteriense y al Auriñaciense. Así mismo informaba de tener indicios aislados de sílex de la Edad Neolítica.

Los vestigios que nos han llegado de aquella época están representados por instrumentos de piedra como hachas, flechas, aunque los más abundantes son la cerámica, algunas piezas de cobre, entre las que se dejan ver pocas de bronce, plata y plomo dorado en forma de aros y espirales. Todo ello fue hallado en el conjunto de Dólmenes que existen en la zona de Fonelas, Huélago, Moreda y Pedro Martínez. Dichos Dólmenes corresponden, en la mayoría de los casos, a los sepulcros de las necrópolis megalíticas. Por último mencionar los colgantes encontrados en tierras de Huélago pertenecientes a la Edad de Bronce, lo que indica una actividad continuada consolidada en esta zona.

Historia

Encontrar referencias históricas sobre Huélago como entidad propia resulta difícil, no obstante podemos encontrar indirectamente datos que nos aportan información valiosa sobre la población de Huélago. Así en la época romana, el centro de actividad se centraba en Torre Cardela y Bogarre, ya que eran pasos obligados para el alto Guadalquivir y el valle de Genil. Debido a su proximidad con estas dos poblaciones, es fácil pensar que Huélago a partir del año 218 antes de Cristo, existiese como población de rango inferior ligada a las dos poblaciones anteriores, como consecuencia del alto valor estratégico y militar que esta zona adquirió por ser paso obligatorio de las tropas romanas de Escipión como consecuencia de las batallas contra los Cartaginenses.

Bajo la dominación musulmana Huélago adquiere importancia al se un centro militar en el que se ubicaba una alquería de cierta importancia. A medida que los Castellanos reconquistaban la península el papel estratégico de Huélago aumenta al situarse a mediados del siglo XIII como localidad próxima a la frontera Castellana, por lo que probablemente sufriría las consecuencias degradantes de las algaradas, correrías, talas y quemas de campos que sufrió toda esta zona fronteriza por parte de los Castellanos para desmoralizar a la población. Con el fin de estabilizar esta zona los reyes Nazaritas de Granada, edificaron torres vigías por todas estas zonas y desplazaron destacamentos militares. En Huélago aún se conserva una torre vigía cuadrangular en las inmediaciones de la estación de ferrocarril.

Tras la reconquista culminada por los Reyes Católicos en 1492, la población de la “villa de Güélago” pasó a ser regida por el ilustre Caballero García de Arana y sus descendiente como agradecimiento de los Reyes Católicos por su apoyo prestado en la guerra contra las tropas nazaritas. Bajo la regencia de la Familia Arana, y como consecuencia de las rebeliones de los mudéjar en 1499 y los moriscos en 1568 al 1571, la población de musulmanes se fue sustituyendo por inmigrantes provenientes de Jaén, el norte de Castilla y Aragón.

En 1554, en la celebración del Sínodo de Guadix-Baza, se establece que los feligreses de la población de Huélago quedan inscritos a la parroquia de Moreda. De esta forma Huélago pasa a ser una pedanía de Moreda. No obstante, a pesar de carecer de parroquia, Huélago llegó a construir una pequeña iglesia, de la que se tiene constancia como consecuencia de la ampliación y reparación realizada en 1659. A partir del siglo XVI, el cortijo de Huélago fue pasando por distintas manos, todas ellas descendientes de García de Arana, así nos encontramos a Doña Jerónima García de Arana, a su hijo Don Diego Carrillo de Mendoza, a Don Luis Carrillo de Mendoza (1641), Don Baltasar Afán de Rivera Gadea Bazán y Arana (1705), Don Pedro Afán de Rivera (1750), Don Pedro Afán de Rivera Bazán y Berardo y así sucesivamente hasta entrado el siglo XX en el que la familia Afán de Rivera por medio de Don Juan Pedro Afán de Rivera se desprende de gran parte de sus tierras al venderlas a los Godoy.

En el primer catastro del Marqués de Ensenada, (1752), se cita a la “Villa de Huélago” como señorío de Don Pedro Afán de Rivera y Bazán, cuya población alcanza los 46 vecinos.

Contemporánea

Hacia 1824 la villa secular de Huélago pertenecía al obispado de Guadix y era población de la Provincia de Granada. Por entonces, la población era de 70 vecinos, 292 habitantes, poseyendo una parroquia y estando regida por un Alcalde, por lo que pasó a tener entidad propia como población de primer orden. La población se dedicaba exclusivamente a la producción de trigo, centeno, cebada, maíz, y cría de ganado lanar para el cual se creó un lavadero de lana para su posterior exportación a Flandes. A mediados del siglo XIX se construyó el Ayuntamiento y una Escuela a la que acudían 10 niños, se delimitaron sus tierras y se adecentaron los caminos de herradura para los pueblos inmediatos. Por otro lado se empezó a realizar el proyecto de ferrocarril Granada-Almería, en cuyo trazado se encontraba el término municipal de Huélago.

No obstante habrá que esperar hasta principios del siglo XX para que la estación de ferrocarril de Huélago funcione a pleno rendimiento, así nos adentramos en 1910, cuando la población de Huélago comienza a tener un momento álgido en su historia como consecuencia de convertirse en un centro productor y distribuidor de remolacha y cereales que se aglutinan en la estación de ferrocarril para su exportación. El pueblo gana en tamaño y en habitantes, provenientes sobre todo de los pueblos aledaños como consecuencia de la gran oferta de mano de obra que era necesaria para mantener el elevado nivel de productividad, consecuencia de ello es la construcción de una Central Eléctrica de salto de agua que abastecía de electricidad a Huélago y pueblos aledaños como Moreda, Darro, Diezma, Villares, entre otros y la apertura de dos canteras de piedra de la que obtenían el mineral para blanquear el azúcar. Es en esta época cuando Huélago supera el millar de habitantes, muy lejanos de las dos centenas que tenía a principios del siglo XIX.

Tras la Guerra Civil, la actividad productiva en Huélago comienza a declinar, sobre todo a partir del 1950 entre otras cosas por la pérdida de importancia de la industria remolachera en la provincia de Granada y en general en toda España, además de las mejores perspectiva de calidad de vida que empiezan a apreciarse en las capitales de provincia y el incremento de oferta de empleo de los polos industriales del Centro y Levante de España. Todo ello contribuyó de forma directa a un proceso de emigración que en un principio se dirigió hacia la capital granadina, continuando más tarde hacia Barcelona, Madrid, Levante, Alemania y otros lugares de Europa y Sudamérica. Podemos establecer el año 1965 como la fecha culmen del esplendor de Huélago dado que a partir de aquí la actividad productiva decrece al igual que su población la cual, además, empieza a tener síntomas de progresivo envejecimiento. Sin embargo, a pesar del descenso de la actividad productiva, los habitantes empiezan a mejorar su calidad de vida en parte debido a una mejor redistribución de la riqueza productiva y a las remesas provenientes de los emigrantes, todo ello queda reflejado en numerosas obras de infraestructura que dotan al pueblo de suministro de agua potable en todas las viviendas, linea telefónica, alcantarillado, repavimentación de toda la población, así como la dotación de nuevas escuelas, instalaciones deportivas, consultorio médico, farmacia, y el establecimiento de servicios regulares de transporte, (Granada-Huélago y Guadix-Huélago) y abastecimiento, (correo, butano, basura, entre otros).

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